Balance 2022
Querida yo del futuro, llego un día tarde, pero aquí estoy, preparada para hacer el balance de todo el año 2022. No ha sido el mejor año, pero algo bueno podríamos destacar. ¡Veámoslo!
El año comenzaba un poco extraño. Éramos cinco y un par de meses después nos convertimos en cuatro. Al principio, la angustia, la ansiedad...rodeaba nuestro ambiente, pero luego de un par de sesiones con el psicólogo nos dimos cuenta de que estábamos mejor ahora. Más tranquilas, más relajadas, libres... y felices.
A medida que pasaban los meses, todo se nos hacía un poco cuesta arriba. Teníamos que acostumbrarnos a nuestra nueva vida, nuestra nueva rutina. A la libertad que se nos había negado durante catorce años. Tuvimos que aprender a sonreír de nuevo y a ver que no teníamos un reloj constante detrás de nosotras, así que podíamos hacer lo que quisiéramos cuando nos daba la gana. Y eso hicimos y como he dicho antes, la vida, aunque con el cinturón un poco más apretado, nos va mucho mejor.
Luego llegó el verano, y vaya verano. Yo odio el verano, ¿a quién puede gustarle el calor y pasar todas las horas del día y la noche sudando? Pero es que el verano de 2022 ha sido insufrible. El verano que más calor ha hecho y espero que el último.
Y por fin llegó el fresquito, la temporada de mangas largas y la que se ha convertido en mi serie favorita: Young Royals. Podría decir que la he visto tres veces, pero en realidad han sido cuatro, esta última en sueco, su idioma original.
Y por último, las navidades. Las hemos pasado en casa, sin salir ni ver a nadie. Dándonos un tiempo para nosotras solas, para disfrutar de lo que antaño hacíamos y siento si está mal decirlo, pero no hemos echado en falta a nadie.
Como ves, no ha sido un año muy productivo. No he escrito nada porque aún sigo con el bloqueo que dura ya más de seis años. He leído una cantidad de libros que para lo que solía leer es poco: 45 libros para ser más exacta, pero estoy contenta con ellos.
He encontrado ¨trabajo¨ y lo pongo entre comillas porque aún no sé si es un trabajo que durará para mucho tiempo, y encima de algo que me gusta como lo es leer.
He descubierto una parte de mi sexualidad que no sabía que existía hasta ahora mismo. Gracias a dos series y a una chica, y me he dado cuenta de que en mi niñez ya tenía esas dudas, aunque no sabía cómo resolverlas. Y aunque no me gusten las etiquetas, voy a decirlo o mejor dicho escribirlo en letras grandes y mayúsculas porque no me da vergüenza, ni miedo y encima me siento orgullosa de serlo: SOY BISEXUAL.
Y supongo que esto es todo. Pienso que ha sido un año como una montaña rusa, subiendo y bajando, pero que no ha sido el peor de todos. Estoy segura de que el 2023 vendrá cargado de cosas buenas, tan bien habrá malas, por supuesto, pero podemos enfrentarlas si estamos juntas.
Espero que tu balance sea mucho mejor que él mío.
Tu yo del 2023.

Comentarios
Publicar un comentario